Los incendios forestales están empeorando globalmente, y la comunicación de su riesgo es una herramienta clave dentro del campo más amplio de la gobernanza de los incendios forestales para fomentar conductas de reducción y preparación del riesgo. No obstante, desde las instituciones la comunicación del riesgo de incendios suele ser tecnocrática, conductista y de arriba abajo, sin conectar con las realidades vividas, los conocimientos y las necesidades de la población local. Esta tesis reexamina y reimagina críticamente la comunicación sobre los incendios forestales, centrando y visibilizando las perspectivas singulares de Pego Viu, una iniciativa de custodia y defensa del territorio en el País Valenciano.
Basada en un trabajo de inspiración etnográfica con Pego Viu entre los años 2021 y 2024, que incluyó entrevistas, grupos focales, conversaciones informales y observación participante, la investigación pone en primer plano sus conocimientos situados y experiencias vividas, a la vez que integra mi propia posicionalidad como investigadora, habitante y voluntaria. Los resultados revelan tres aportaciones principales.
En primer lugar, se percibe la comunicación institucional del riesgo como desempoderadora y reduccionista, con múltiples consecuencias negativas para los habitantes locales. En segundo lugar, Pego Viu aborda los incendios de una manera holística, relacional y situada que cuestiona los marcos tecnocráticos, desafía jerarquías epistémicas y reafirma la agencia local. A través de su custodia y defensa del territorio, entreteje resistencia, identidad, territorio, duelo, esperanza, cuidados y acción colectiva.
En tercer lugar, Pego Viu revela cinco “más allá” para replantear la comunicación sobre los incendios: más allá de la comunicación como herramienta de transmisión de información; más allá de los incendios como riesgo aislado a resolver; más allá de la población como receptora pasiva; más allá de la gobernanza tecnocrática de los incendios, y más allá del futuro conocido. Conjuntamente, estos “más allá” ofrecen una propuesta arraigada que permite reimaginar otras maneras de comunicar, relacionarnos y convivir con los incendios, alimentan nuestra imaginación colectiva y nos recuerdan que ya se están construyendo futuros más esperanzadores desde territorios con incendios recurrentes.